Buscar
  • Nita Gutiérrez

El riesgo de dar las cosas por sentado




Un maestro zen dijo una vez:


“Antes de iluminarme, cortaba madera y llevaba agua. Desde que me iluminé, corto madera y llevo agua ".

Me encanta este ejemplo porque describe con una sencillez una sabiduría bien profunda.


Con la expansión de la conciencia, las actividades externas a las estamos habituados pueden no cambiar, pero la misma actividad se experimenta de una manera completamente diferente. Si pudiéramos estar más completos y presentes en el momento, encontraríamos que muchas de las cosas que suceden a nuestro alrededor, tienen una gran belleza y armonía.


Suele decirse que un error común de las personas es dar las cosas por sentado. Y es que, cuando las cosas empiezan a darse por sentado es el momento en que dejamos de ver la auténtica importancia y belleza de lo que nos rodea.


¿Alguna vez has visto a un niño lavar las frutas? Para un adulto, esta tarea es pan comido, no se ve como algo especial. Pero, para un niño, la experiencia de ver cómo el agua fluye a través de sus manitos y la fruta y luego secarla es increíble, es un gran placer. ¡El niño está inmerso en la experiencia! Su mente no está adelantándose a un evento futuro. ¡El niño está en el aquí y ahora! ¡Y lo está plenamente!


Lo que estés haciendo no es importante… ¡Cómo se hace es vital!

Si resonó en ti, por favor, no olvides compartir este artículo con tus amigos. Gracias.


Namaste


10 vistas
  • lfb2
  • lfb2

 

         © 2018 Nita Gutierrez   |   All rights reserved